Liderazgo: el poder de la inteligencia emocional según el modelo Goleman

La inteligencia emocional es esa disposición que nos permite tomar las riendas de nuestros impulsos emocionales. Comprender los sentimientos más profundos de nuestros semejantes, manejar amablemente nuestras relaciones o desarrollar lo que Aristóteles denominara la infrecuente capacidad de «enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto».

Según Daniel Goleman el cociente intelectual y las destrezas técnicas son importantes, pero la inteligencia emocional es la condición sine qua non del liderazgo, como mencioné en el anterior artículo: «la inteligencia emocional devuelve humanidad al liderazgo».


La inteligencia emocional entendida como el adecuado conocimiento y gestión de las emociones dispara la eficacia del liderazgo


El líder tiene la tarea fundamental de despertar los sentimientos positivos de sus colaboradores: la inspiración, el entusiasmo, la motivación… Ese clima es el más propicio para que se desarrollen las personas y saquen lo mejor que llevan dentro: su talento.

Modelo Goleman

El modelo de Goleman se centra en la conducta, en el rendimiento laboral y en el liderazgo en las organizaciones. Tiene dos competencias principales (personal y social), que dan lugar a cuatro dominios (autoconciencia, autogestión, conciencia social y gestión de las relaciones), que en total abarcan dieciocho capacidades asociadas.

Autoconciencia, conciencia de uno mismo

Conciencia emocional de uno mismo: Los líderes con un buen nivel de autoconciencia emocional conectan con sus señales internas y reconocen el efecto que tienen sus sentimientos en ellos mismos y en su rendimiento laboral. Están en sintonía con sus valores. Son sinceros y auténticos y hablan abiertamente de sus emociones

Valoración adecuada de uno mismo: El líder reconoce sus fortalezas y debilidades e incluso se ríe de sí mismo, admite el feedback como un regalo para aprender las cosas que debe mejorar, sabe cuándo debe pedir ayuda y dónde poner el foco para aprender nuevas habilidades de liderazgo


Tienen un rasgo característico: son aprendices continuos y enseñan a sus colaboradores cómo mejorar


Confianza en uno mismo: Conocer bien sus propias capacidades les hace sacar el máximo partido a sus puntos fuertes. Son personas que asumen además tareas complejas. La seguridad en sí mismos les hace destacar en cualquier grupo. Es ese sentimiento fuerte y positivo del valor propio

Autogestión

Autocontrol. Los líderes que poseen la capacidad de autocontrol emocional saben gestionar y encauzar adecuadamente sus emociones. Uno de los rasgos que los define es la serenidad y la lucidez para afrontar situaciones estresantes y de crisis. La capacidad de mantener bajo control las emociones y los impulsos disruptivos.

Transparencia. Los líderes transparente son fieles a sus valores. La transparencia es la franqueza auténtica ante los demás con respecto a lo que siente a lo que cree y lo que hace, esto le posibilita la integridad. Son abiertos en admitir sus errores y no pasan por alto la conducta poco ética de los demás, no hacen la vista gorda sino que se enfrentan a ella.

Adaptabilidad. Los líderes con esta capacidad de adaptación pueden compaginar distintas tareas sin perder la energía ni la concentración. Demuestran flexibilidad, versatilidad y agilidad para adaptarse a nuevos retos, a cambios inesperados tal cual vivimos en el entorno VUCA actual y no tienen ningún problema por cambiar de opinión cuándo así lo exige el nuevo cambio de realidad.

Logro. Los líderes con esta capacidad de consecución tienen sus valores muy bien definidos Tienen esa ambición personal, ese reto personal de mejorar continuamente y buscar también la mejora de sus colaboradores de tal forma que siempre buscan el mejor resultado propio y de su equipo. Tienen un estándar de alcanzar la excelencia a nivel interno. Se ponen objetivos exigentes, estimulantes, medibles y alcanzables para que merezcan la pena.

Tienen un rasgo característico: son aprendices continuos y enseñan a sus colaboradores cómo mejorar.

Iniciativa. Los líderes que poseen un alto sentido de la eficacia son excelentes en esta competencia.


La autoeficacia se puede definir como la creencia que uno tiene de su propio éxito o de la capacidad que tiene para poder conseguirlo. Albert Bandura


Son personas que no esperan que las oportunidades se les presente sino que las aprovechan y las crean.

Optimismo: Los líderes optimistas aceptan las cosas como vienen y cuando se les presenta un revés perciben una oportunidad y no una amenaza. Son personas que tienen una concepción positiva de los demás, de los cuales esperan lo mejor. Ven el vaso medio lleno, esperan que los cambios que trae el futuro inmediato sean para mejor.

Conciencia Social

Empatía. Los líderes empáticos son capaces de conectar con un amplio abanico de señales emocionales qué les permite experimentar las emociones que siente una persona o un grupo. Saben escuchar con atención y comprenden la perspectiva de los demás. Gracias a la empatía un líder puede llevarse bien con personas de orígenes diversos o de culturas distintas. En este sentido la empatía que permite sintonizar con las sutilezas del lenguaje corporal y ayudar a escuchar el mensaje emocional transmitido a nivel no verbal constituye el mejor antídoto para los problemas de interpretación que con tanta frecuencia amenazan el diálogo intercultural.

Conciencia Organizativa. Los líderes con una buena conciencia social pueden ser astutos en el terreno político, pueden darse cuenta de redes de toma de decisiones, son capaces de comprender las fuerzas políticas que operan en una empresa, así como de los valores y reglas que se aplica.

Servicio. Los líderes con una elevada capacidad de servicio saben generar el clima emocional adecuado para establecer una buena relación con el cliente interno o externo para llevar la relación por el buen camino y así garantizar que tengan todo lo que necesitan y por supuesto también están disponibles siempre qué se les necesite.

Gestión de las relaciones

Inspiración. Los líderes que inspiran crean resonancia, es decir el clima emocional positivo indispensable para movilizar lo mejor del ser humano, impulsan a la gente con visiones claras y convincentes que resulten altamente motivadoras. Transmiten más allá de las tareas del día a día la sensación de que todos trabajan por un mismo fin, un objetivo común con lo que la actividad siempre resultará más atractiva, convirtiendo al trabajo en algo estimulante.

Influencia. Son personas convincentes y seductoras cuando se dirigen a un grupo. Tienen la capacidad de adaptarse a cada interlocutor, saber rodearse de las personas y de la red de apoyo clave para llevar cada iniciativa y por supuesto son personas comprometidas y altamente persuasivas en las direcciones de grupos y equipos.

Desarrollo personal de los demás. Los líderes con buena mano para cultivar las capacidades de los demás muestran un interés sincero por las personas, por sus colaboradores, saben comprender sus objetivos sus fortalezas y sus debilidades, saben dar un feedback oportuno y constructivo. Son excelentes mentores y coaches por naturaleza.

Capacidad de impulsar el cambio. Reconocen la necesidad de cambiar, cuestionan el estatus quo, son abanderados del cambio, respaldan el mismo con convicción incluso aunque se encuentren grandes obstáculos. Argumentan muy bien sus opiniones. Alientan, promueven y encauzan el cambio en una nueva dirección.

Gestión de conflictos. Saben escuchar a todas las partes, comprenden los distintos puntos de vista y encuentran un ideal común que todo el mundo puede defender. Sacan el conflicto a la superficie, recogen los sentimientos y las opiniones de todos los implicados y luego redirigen la energía hacia un ideal común de tal forma que son capaces de sacar el mejor partido de cada situación. Tienen por tanto la capacidad de negociar y resolver los desacuerdos orquestando resoluciones.

Trabajo en equipo y colaboración. Los líderes capaces de trabajar en equipo generan una atmósfera de armonía, de colaboración amistosa.

Son personas…

  • Con un modelo de respeto, de atención, de cooperación, de utilidad.
  • Que conjugan el compromiso activo con un esfuerzo colectivo construyendo concordia e identidad y que
  • Invierten tiempo en forjar y cimentar relaciones estrechas que van más allá de las meras obligaciones laborales y además…
  • Cooperan y crean equipos. Alientan el esprit de corps (lealtad y orgullo hacia la unidad).

En resumen

La inteligencia emocional nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, acentuar nuestra capacidad de trabajar en equipo y adoptar una actitud empática y social, que nos brindará mayores posibilidades de desarrollo personal y profesional.

Las emociones juegan un papel central en el conjunto de aptitudes necesarias para vivir y cada día las organizaciones ponen más énfasis en estimular la inteligencia emocional para alcanzar el éxito laboral. Por otro lado, las emociones tóxicas pueden ser tan peligrosas para la salud física como el tabaco, a la vez que el equilibrio emocional contribuye, por el contrario, a proteger nuestra salud y nuestro bienestar.

Post original publicado en Woman Essentia

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