La empatía, una asignatura pendiente en tiempos digitales

La empatía es la condición necesaria para poder entendernos, resulta clave para gestionar las relaciones con los demás. Consiste en tener la capacidad de ver la situación desde la perspectiva del otro, tener en cuenta no solo lo que nos dice, sino también lo que siente, entender sus emociones. Es como “ponerse en su piel”, según nuestro dicho popular, mucho más descriptivo aún que el anglosajón “ponerse en los zapatos del otro”.

Se trata de una habilidad fundamental para la gestión de equipos y, junto a la capacidad de persuasión, muy necesaria para los líderes de cualquier organización. Afortunadamente la empatía se entrena. La clave está en las neuronas espejo, descubiertas en 1996 casi por casualidad por un grupo de investigadores de la Universidad de Parma, liderado por Giacomo Rizzolatti (Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2011).

La empatía, como competencia clave de la inteligencia emocional, hace que una persona trabaje bien en equipo, que un líder sea capaz de motivar e influir de manera más asertiva.

El descubrimiento del cerebro social ha sido clave dentro de la neurociencia. Un hallazgo clave ha sido el de las «neuronas espejo», que funcionan como una especie de “wifi neuronal” para conectar con otro cerebro y es en esa interacción donde el contagio emocional se produce.

Hay tres clases de empatía

Cognitiva

 Sé cómo ves las cosas y adopto tu perspectiva

Un jefe con empatía cognitiva explica las cosas de forma que sus colaboradores le entienden, por tanto se motivan y pueden lograr objetivos por encima de lo esperado.

En tiempos donde las “fronteras no son las de antes”, un trabajador en otro país de adapta al cambio cultural mucho más rápido (una de las claves, su empatía cognitiva)

Emocional

Te siento. “Hay química, compenetración”. Los profesionales con mayor empatía emocional, son mejores profesores, tienen mejor atención comercial, son mejores jefes de equipo ya que tienen la capacidad de detectar las reacciones de los demás en ese mismo momento

Preocupación empática

Noto que necesitas ayuda y te la presto espontáneamente.

Los tenemos representados en los buenos ciudadanos de una comunidad o de la propia organización que ayudan al resto de buen grado y de buen talante cuando ven que hace falta.

No deja de ser curioso y paradójico que el entorno digital propicia el individualismos a la vez que se hace más colaborativo (entre humanos y maquinas)

Pero la tecnología no es la culpable de que la empatía sea una asignatura pendiente “en tiempos digitales”, sino el mal uso que se hace de ella.

El reto está en avanzar para que no sea un conflicto y trabajar de forma colaborativa para co-crear un entorno empático (hombre-máquina).

Puedes ampliar aquí en “Lider y empatía. Entrena tu mente” y el artículo original en La empatía, una asignatura pendiente en tiempos digitales, en el blog de Telefónica A un clic de las TIC

Imagen cabecera: Ron Mader

JOTA FIN DE POST A1C BTB

Gracias por acompañarme hasta aquí

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s